A diferencia de plataformas cerradas y estandarizadas (como Wix Studio o Shopify), WordPress presenta tres desafíos estructurales que hacen fallar a la mayoría de los plugins de cookies:● Inyección anárquica de código (Spaghetti Code): El tema, WooCommerce y cada plugin inyectan scripts y rastreadores de forma independiente (en el header, footer o código inline). Las soluciones automáticas no logran interceptar todos los scripts sin intervención manual de código.● Conflictos con plugins de caché y minificación: Herramientas como WP Rocket, LiteSpeed o servicios como Cloudflare optimizan y retrasan la carga de JavaScript. Esto suele romper el bloqueo preventivo, disparando píxeles publicitarios antes de que el usuario haya aceptado o impidiendo que el banner registre la decisión.● Fragilidad ante actualizaciones: Cada actualización de WooCommerce, del tema o de un plugin puede reescribir hooks, desconfigurar la CMP o inyectar un nuevo rastreador no mapeado, dejando al sitio en incumplimiento técnico silencioso sin que la empresa lo note.